COMILONAS Y NAVIDAD…GASES

29 de diciembre de 2019

COMILONAS Y NAVIDAD...GASES

¡Felices Fiestas a todos!

Y menudas fiestas… meriendas con reencuentros con antiguos amigos del colegio, cenas de empresas, comidas con los vecinos, el picoteo entre fiesta y fiesta con la cesta de jamones del trabajo, la cena con la familia en Nochevieja, la comilona de año nuevo, los 372635 turrones, polvorones, roscones…

Sin duda es época de excesos en cuanto a comida se refiere que, aunque queramos controlar, al final acabamos sucumbiendo al dulce espíritu navideño.

En anteriores posts hemos hablado de ardor y reflujo gastroesofágico, consejos que vienen la mar de bien también en estas fechas, pero en esta ocasión vamos a hablar de cómo prevenir y tratar esos molestos gases que también pueden acentuarse con motivo de estos excesos navideños.

En primer lugar… ¿Cómo se producen los gases?

En el interior del intestino aparece gas como consecuencia de distintos procesos:

  1. Aire deglutido al comer: es común la deglución de pequeñas cantidades de aire al comer o beber, aunque hay ciertas personas que presentan una mayor deglución, dependiendo de factores como la forma de comer, la posición durante la comida, situaciones como la ansiedad o la hipersalivación, uso de determinados medicamentos como antiácidos, o patologías como el reflujo gastroesofágico. Estos gases suelen ser expulsados inmediatamente, y sólo una pequeña parte pasa hacia el duodeno.
  2. Producción de gas en la luz intestinal: la flora bacteriana puede fermentar los alimentos no absorbidos, en especial los hidratos de carbono, formando volúmenes importantes de gases como hidrógeno, metano o CO₂.
  3. Difusión de gas desde la sangre hacia la luz intestinal: los gases difunden libremente entre la luz intestinal y la sangre en función de las diferencias de presiones parciales. El aumento de las presiones de H₂, CO₂ y CH₄ en la luz intestinal, disminuye la presión parcial del nitrógeno, que tiende a difundir hacia el intestino.

Estos gases intestinales son eliminados por vía oral o anal. Pero…cuando la presencia de gas es excesiva, bien por aumento de su entrada al intestino, bien por disminución de su expulsión, se puede producir una distensión intestinal, que da lugar a síntomas como dolor abdominal, meteorismo o flatulencia. Sin embargo, en muchas ocasiones la sintomatología es debida fundamentalmente a trastornos de la motilidad intestinal.

Antes de empezar a pensar en “tomarnos algo para los gases”, echa un ojo a los siguientes consejos para estas comidas de Navidad:

Come lentamente.

Evita el consumo de bebidas carbonatadas o de alimentos ricos en hidratos de carbono como las legumbres.

No consumas chicle en exceso.

Mantén una posición erecta para comer.

No fumes.

Ven a vernos a Farmacia Ensanche 🙂

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